Palmeras en jardines

Dictyosperma album Dictyosperma album
Dictyosperma albumDictyosperma album
Butia yatayButia yatay
Phoenix canariensis y BismarckiasPhoenix canariensis y Bismarckias
Phoenix canariensis fuertemente podadaPhoenix canariensis fuertemente podada
Jubaea chilensis, planta juvenilJubaea chilensis, planta juvenil
Washingtonia filiferaWashingtonia filifera
Jubaea chilensis, planta adultaJubaea chilensis, planta adulta
Phoenix roebeleniiPhoenix roebelenii

La enorme variedad de palmeras las hace de gran utilidad en el paisaje y, aunque la mayoría de las especies tenga un origen tropical, hay muchas que pueden cultivarse en zonas de clima mediterráneo y en regiones continentales donde las temperaturas pueden alcanzar mínimas incluso inferiores a -15ºC (5ºF).

Además, su hábito de crecimiento y dimensiones pueden predecirse con anterioridad con la seguridad de que, dándoles las condiciones que necesitan, llegaremos a conseguir exactamente la planta que pretendíamos. Se transplantan fácilmente cuando tienen grandes tamaños y necesitan muy poco suelo si se compara con el necesario para lograr el crecimiento de árboles de igual talla.

Las palmeras son excelentes como plantas singulares, constituyendo por sí mismas puntos con una atracción especial si disponen del espacio suficiente. Los grupos de una sola especie suelen ser muy efectivos, sobre todo cuando se evita la polarización y se emplean plantas de diferentes tamaños. Igualmente, se obtendrán buenos resultados al agrupar diferentes especies de palmeras cuyo follaje contraste por su color o por su forma.

En cualquier caso, las palmeras pueden necesitar de un buen número de años para formar el tronco y, por ello, al principio, ocupar un espacio que luego dejarán libre. Así, cuando se plantan en calles nos puede obligar al atado de las hojas o a eliminar un buen número de ellas para que no ocupen demasiado espacio y no supongan un peligro para el tránsito de personas o vehículos.

En alineaciones, calles y avenidas, se plantarán a una distancia variable según la especie. En algunas ocasiones se obtendrá un mejor efecto si se sitúan próximas, con objeto de que se entremezcle su follaje o, por el contrario, lo suficientemente separadas (Jubaea chilensis entre otras) para evitarlo.

Por supuesto, en la elección de las palmeras habrá que considerar el tamaño que alcanzan cuando son adultas. En jardines pequeños se emplearán las especies de crecimiento reducido, como Phoenix roebelinii, reservándose las que alcanzan un gran desarrollo para donde haya espacio suficiente. Las proporciones, la escala, el volumen serán siempre el primer factor a considerar.